El espacio también regula.
Sala Snoezelen, consultorios diseñados para bajar el nivel de alarma y áreas de movimiento. Cada ambiente del centro está pensado desde el sistema nervioso de quien lo va a habitar.
En un centro de neurodesarrollo, el espacio no es el envoltorio del trabajo: es parte del trabajo. Una sala con luz fría, eco y demasiados estímulos puede desregular a un niño antes de que empiece la sesión. Por eso diseñamos cada ambiente de Anesis, en Cuenca, con el mismo criterio con el que diseñamos una intervención.
La sala Snoezelen
Snoezelen es un enfoque de estimulación multisensorial controlada nacido en los Países Bajos en los años setenta. La idea de fondo es ofrecer un entorno donde la persona pueda explorar estímulos —luz, sonido, textura, movimiento, aroma— sin exigencia de rendimiento y con control sobre la intensidad.
Nuestra sala permite graduar cada canal sensorial por separado. Para un niño con hipersensibilidad auditiva, eso significa poder estar en un lugar donde el sonido no aparece de golpe. Para uno que busca movimiento constante, significa un espacio donde ese impulso se canaliza en lugar de reprimirse.
No es una sala de juegos ni un cuarto oscuro con luces de colores. Es un entorno de trabajo clínico donde el terapeuta observa cómo responde el sistema nervioso a cada estímulo y usa esa información para el plan.
Los demás ambientes
Todo el recorrido por el centro está pensado para que la primera experiencia no sea la de una sala de espera clínica.
Recepción y sala de espera
La antesala de una consulta suele ser el primer momento de tensión. La nuestra evita luz fría, ruido de fondo y sillas alineadas frente a una puerta cerrada.
Consultorios de evaluación
Espacios acústicamente tratados y con luz regulable, para que lo que se mide en una evaluación sea el desempeño del niño y no su reacción al lugar.
Área de movimiento
Zona para trabajo de integración sensorial, motricidad y coordinación, con equipamiento de estimulación vestibular y propioceptiva.
Ver más →Auditorio
Para talleres con familias, formaciones a equipos docentes y sesiones de trabajo con instituciones educativas.
Ver más →Conocer el espacio antes de la primera sesión
Para muchos niños, especialmente los que tienen una historia difícil con consultas médicas, entrar por primera vez a un lugar desconocido ya es la parte más costosa del proceso.
Por eso ofrecemos una visita previa sin sesión: venir, recorrer, ver dónde queda cada cosa y volver otro día. Cuando el espacio deja de ser una incógnita, la primera sesión empieza en un punto de partida completamente distinto.
Vengan a conocerlo
Coordinar una visita al centro no implica agendar una evaluación. A veces el mejor primer paso es simplemente que el niño vea el lugar.