Anesis Sensory Hub
Helen Díaz
Terapeuta Ocupacional

T.O. Helen Díaz

Detrás de cada conducta existe una razón, y comprender a la persona es el primer paso para ayudarla.

Sobre Helen Díaz

Cuando elegí estudiar Terapia Ocupacional no conocía a fondo todo lo que implicaba esta profesión. Pero tenía algo muy claro: me gustaba ayudar, acompañar a las personas, y quería dedicarme al área de la salud. Mientras avanzaba en mi formación fui descubriendo todo lo que la terapia ocupacional puede aportar a la vida de alguien, y encontré una profesión que conectaba profundamente con mis valores y con mi vocación de servicio.

Qué miro cuando una familia llega

La terapia ocupacional trabaja sobre las ocupaciones reales de la infancia: vestirse, comer, escribir, dormir, jugar con otros. Cuando alguna de ellas se rompe, mi trabajo es entender por qué. La respuesta casi nunca es falta de voluntad: suele estar en cómo el sistema nervioso procesa la información sensorial, en la planificación del movimiento, o en la distancia entre lo que el niño puede sostener y lo que su entorno le está pidiendo.

Por eso acompaño procesos de integración sensorial, de selectividad alimentaria, de autonomía en las actividades del día a día y de motricidad. No para que el niño aprenda a tolerar el mundo tal como está, sino para darle herramientas y, al mismo tiempo, ajustar las exigencias que lo rodean.

También participo, junto a Diana y a Johanna, en la evaluación de altas capacidades. Ahí aporto el perfil sensorial y la mirada sobre la vida diaria, que es donde suele aparecer la doble excepcionalidad: un alto potencial que convive con dificultades de regulación y que, mirado por separado, se pierde.

Lo que me motiva

Lo que me mueve como profesional es generar cambios reales y significativos en la vida de las personas y de sus familias: que cada una descubra sus capacidades, supere barreras y alcance mayor autonomía y participación en las actividades que le importan. El verdadero impacto de esta profesión está en las transformaciones que permanecen en el tiempo y en las oportunidades que ayudamos a construir.

Por qué Anesis

Elegí formar parte de Anesis porque me identifiqué con su forma de comprender a las personas más allá de un diagnóstico, y de acompañar a las familias desde una mirada humana, integral y basada en evidencia. Creo que detrás de cada conducta existe una razón, y que comprender a la persona es el primer paso para ayudarla.

Me motiva formar parte de un equipo que no solo brinda atención terapéutica, sino que busca transformar la manera en que se entiende el neurodesarrollo. Quiero que cada niño y cada familia se sientan escuchados, comprendidos y acompañados durante todo su proceso.

Lo que me impulsa a seguir aquí es trabajar en un entorno donde se prioriza a la persona antes que al diagnóstico, donde se valora el aprendizaje continuo y donde cada intervención tiene un propósito.

Cómo acompaña

Trabajo sobre las ocupaciones reales del día a día: vestirse, comer, escribir, dormir, jugar con otros.

Antes de intervenir busco la causa: cómo procesa el sistema nervioso, cómo se planifica el movimiento y qué le está exigiendo el entorno.

Doy herramientas al niño y ajusto las demandas de su entorno. Siempre en las dos direcciones.

El avance se mide en autonomía y participación real, no en ejercicios completados.

Coordino con la familia y con la escuela, porque lo que se logra en sesión tiene que sostenerse fuera de ella.