Psic. Valeria Carrión
Es fácil acompañar en la alegría. El valor real de la compañía se ve cuando alguien está atravesando algo difícil.
Desde muy joven descubrí que una de mis mayores motivaciones era acompañar a las personas en los momentos más difíciles de su vida. Siempre he creído que es fácil estar presentes en la alegría, y que el verdadero valor de la compañía aparece cuando alguien atraviesa una situación compleja y necesita ser escuchado, comprendido y orientado.
Estudié Psicología por experiencias personales y por el interés de entender cómo las emociones, la infancia y lo que vivimos influyen en la forma en que nos desarrollamos como adultos. Con el tiempo, ser esposa y madre reforzó ese compromiso, incluso en los momentos en los que fue necesario hacer una pausa en el camino.
Probablemente hablemos antes de que conozcan al resto del equipo
Me ocupo de la admisión clínica y de la atención a las familias: soy quien responde cuando escriben por primera vez. Esa primera conversación no es un trámite. Escuchamos el caso completo sin prisa, y de ahí sale una recomendación honesta, que a veces es una evaluación y a veces es simplemente una orientación puntual.
Sé que escribir ese primer mensaje cuesta. Muchas familias llegan después de meses de dudas, o después de que alguien les dijera que esperaran a ver si se le pasa. Mi trabajo es que desde ese momento sepan qué va a ocurrir, cuándo y con quién, y que en ningún punto del proceso tengan que adivinar cuál es el siguiente paso.
Por qué Anesis
Formar parte de Anesis representa para mí una oportunidad que agradezco profundamente. Encontré un equipo que comparte mi convicción de brindar una atención humana y cercana, basada en el respeto por la historia de cada persona y de cada familia. Me identifico con su forma de acompañar a quienes atraviesan desafíos distintos, ofreciendo herramientas que favorezcan su bienestar y su desarrollo.
Valoro también el compromiso del centro con el crecimiento de sus profesionales. Estoy convencida de que cuando un equipo crece, crece también la calidad del acompañamiento que puede ofrecer a las familias.
Cómo acompaña
Respondo cuando escriben por primera vez, y escucho el caso completo sin prisa.
De esa conversación sale una recomendación honesta: a veces una evaluación, a veces solo una orientación puntual.
Explico qué va a pasar, cuándo y con quién, para que nadie tenga que adivinar el siguiente paso.
Acompaño a la familia durante todo el proceso, no solo en el primer contacto.