Anesis Sensory Hub
Psicología clínica

Nombrar lo que pasa es la mitad del trabajo.

Evaluación y terapia psicológica para niños, adolescentes y familias, con un plan que se puede seguir y revisar.

El servicio de psicología clínica infantil y adolescente en Cuenca es el eje sobre el que se articula buena parte del trabajo de Anesis: evaluación psicológica, terapia individual, orientación a familias y coordinación con las demás disciplinas del centro.

Qué abordamos

Ansiedad, miedos que limitan la vida diaria, dificultades de regulación emocional, duelos y cambios familiares difíciles, problemas de conducta, baja autoestima, dificultades en el vínculo con pares, y el impacto emocional de convivir con un diagnóstico de neurodesarrollo.

También hacemos evaluación psicológica: cuando hace falta entender un perfil cognitivo, emocional o conductual con precisión antes de decidir qué hacer.

Cómo entendemos la conducta

Una conducta que se repite está sosteniendo algo. Puede ser evitar una situación intolerable, conseguir previsibilidad, atraer atención cuando no hay otra vía, o descargar una tensión que no encuentra palabras.

Trabajar solo sobre la conducta visible suele funcionar unas semanas. Después reaparece igual, o en otra forma.

Por eso nuestro punto de partida no es un catálogo de técnicas, sino entender la función de lo que ocurre. Después vienen las herramientas, que existen y son útiles, pero llegan en segundo lugar.

Terapia con niños es terapia con la familia

En la infancia, el cambio sostenible pasa por el entorno. Un niño puede aprender una estrategia excelente en consulta, pero si en casa el patrón que la desencadena sigue intacto, la estrategia no se sostiene.

Por eso el trabajo con quienes cuidan es parte del proceso desde el inicio, no una reunión de cortesía cada tres meses.

Cuándo consultar

  • Ansiedad, miedos o preocupaciones que condicionan lo que la familia puede hacer
  • Cambios sostenidos en el ánimo, el sueño, el apetito o el interés por lo que antes disfrutaba
  • Desbordes emocionales frecuentes y desproporcionados para su edad
  • Dificultades de conducta en casa o en el colegio que no ceden con lo habitual
  • Separación, duelo, enfermedad o cualquier cambio familiar que está costando digerir
  • Aislamiento social, conflictos persistentes con pares o señales de acoso escolar
  • Necesidad de una evaluación psicológica para orientar decisiones escolares o clínicas

Cómo trabajamos

  1. 1

    Primera entrevista con la familia

    Sin el niño presente, para poder hablar con libertad de la historia, las preocupaciones y lo que ya se intentó.

  2. 2

    Evaluación

    Sesiones de observación e instrumentos según el caso, más información del colegio cuando aporta. El objetivo es una hipótesis de trabajo, no una etiqueta.

  3. 3

    Devolución y plan

    Explicamos qué encontramos, qué proponemos y por qué, con objetivos concretos y una fecha para revisarlos.

  4. 4

    Terapia y acompañamiento familiar

    Sesiones con el niño o adolescente, combinadas con espacios de orientación a quienes cuidan.

  5. 5

    Coordinación interdisciplinaria

    Si el caso lo requiere, se suman terapia ocupacional, pediatría o el área educativa, trabajando sobre los mismos objetivos.

Quién lo acompaña

Preguntas frecuentes

Habitualmente semanales al inicio, espaciándose a medida que los avances se sostienen. La frecuencia se decide con la familia y se revisa, no se fija de antemano para todos los casos.

Depende de la edad y del objetivo. Con niños pequeños el trabajo suele ser conjunto; con adolescentes se protege un espacio propio, combinado con reuniones periódicas con la familia.

La confidencialidad se explica desde la primera sesión: lo que se comparte con la familia se acuerda con el adolescente, salvo situaciones de riesgo para su integridad, que siempre se informan.

Sí, para casos y edades en que el formato es adecuado, y para familias que viven fuera de Cuenca. La evaluación inicial preferimos hacerla presencial siempre que sea posible.

Para seguir leyendo

Hablemos del caso

Una primera conversación permite saber si lo que hace falta es terapia, una evaluación o simplemente una orientación puntual.